domingo, 29 de mayo de 2011

¡¡¡QUÉ NERVIOS!!!

Mañana nos vamos de convivencia a Naturávila. Qué nervios estamos pasando ya que pasamos una semana entera con nuestros amigos y haciendo actividades muy divertidas en la naturaleza.

NOS LO VAMOS A PASAR GENIAL.

jueves, 19 de mayo de 2011

TRABAJOS DE LENGUA

ESCRIBE UN PEQUEÑO TEXTO DONDE APAREZCAN 10 PALABRAS CON SONIDO r SUAVE Y OTRAS DIEZ CON SONIDO r FUERTE.

"La cara del ratón Perico se quedó paralizada al ver a la pequeña ratona María con su lazo rosa con rayas marrones. María también tenía unos pequeños capazos morados y un vestido con ranas verdes.
Perico a María le regaló un ramo de flores púrpuras y le dio una notita que ponía: Eres la ratita más guapa de la Tierra." (DIANA OPRIS).

"Yo cogí de la tintorería un traje rojo con una corbata naranja para ir a una verbena en una carroza ya que había un largo recorrido. Había un gran carruaje. En la fiesta del pueblo había una corrida de toros. Muchos jóvenes hacían recortes a los toros y luego hacían unos rejones con caballos. Los toreros cortaron dos orejas y a uno le dieron hasta el rabo." (SERGIO LÓPEZ).

miércoles, 27 de abril de 2011

ÚLTIMOS TRABAJOS DE NUESTROS PERSONAJES

TRABAJO DE AROA Y ANDREI





TRABAJO DE PATRICIA Y MARCOS





TRABAJO DE LAURA E IGNACIO






TRABAJO DE GABRIEL Y ALBA






TRABAJO DE HERENIA Y SERGIO



sábado, 23 de abril de 2011

YA TENEMOS LOS PRIMEROS TRABAJOS DE NUESTROS PERSONAJES HISTÓRICOS


TRABAJO DE ÁNGELA Y LUCÍA LLORENTE





TRABAJO DE JORGE MUÑOZ Y DIANA OPRIS







TRABAJO DE NAIARA Y CRISTINA




TRABAJO DE LUCÍA PINTO Y CAMILA


miércoles, 13 de abril de 2011

MÁS REPASO DE LAS PROVINCIAS

Pincha en la imagen y a repasar las provincias de nuestro país.

UTILIZA UN POCO EL COCO

Comenzamos pinchando en la imagen para usar el coco.
Pincha en la imagen y comienza a trabajar el cálculo mental.




lunes, 11 de abril de 2011

CUENTO DE VALORES: EL CUENTO ALÉRGICO

Había una vez un mago simpático y alegre al que encantaba hacer felices a todos con su magia. Era también un mago un poco especial, porque tenía alergia a un montón de alimentos, y tenía que tener muchísimo cuidado con lo que se llevaba a la boca. Constantemente le invitaban a fiestas y celebraciones, y él aceptaba encantado, porque siempre tenía nuevos trucos y juegos que probar. Al principio, todos eran considerados con las alergias del mago, y ponían especial cuidado en preparar cosas que pudieran comer todos. Pero según fue pasando el tiempo se fueron cansando de tener que preparar siempre comidas especiales, y empezaron a no tener en cuenta al buen mago a la hora de preparar las comidas y las tartas. Entonces, después de haber disfrutado de su magia, le dejaban apartado sin poder seguir la fiesta. A veces ni siquiera le avisaban de lo que tenía la comida, y en más de una ocasión se le puso la lengua negra, la cara roja como un diablo y el cuerpo lleno de picores. Enfadado con tan poca consideración como mostraban, torció las puntas de su varita y lanzó un hechizo enfurruñado que castigó a cada uno con una alergia especial. Unos comenzaron a ser alérgicos a los pájaros o las ranas, otros a la fruta o los asados, otros al agua de lluvia.. y así, cada uno tenía que tener mil cuidados con todo lo que hacía. Y cuando varias personas se reunían a comer o celebrar alguna fiesta, siempre acababan visitando al médico para curar las alergias de alguno de ellos. Era tan fastidioso acabar todas las fiestas de aquella manera, que poco a poco todos fueron poniendo cuidado en aprender qué era lo que producía alergia a cada uno, y preparaban todo cuidadosamente para que quienes se reunieran en cada ocasión pudieran pasar un buen rato a salvo. Las visitas al médico fueron bajando, y en menos de un año, la vida en aquel pueblo volvió a la total normalidad, llena de fiestas y celebraciones, simpre animadas por el divertido mago, que ahora sí podía seguirlas de principio a fin. Nadie hubiera dicho que en aquel pueblo todos y cada uno eran fuertemente alérgicos a algo. Algún tiempo después, el mago enderezó las puntas de su varita y deshizo el hechizo, pero nadie llegó a darse cuenta. Habían aprendido a ser tan considerados que sus vidas eran perfectamente normales, y podían disfrutar de la compañia de todos con sólo adaptarse un poco y poner algo de cuidado.


Pedro Pablo Sacristán

PERIÓDICO NÚMERO 8

lunes, 28 de marzo de 2011

CÁLCULO MENTAL

¡¡¡CORRE!!! Multiplica lo más rápidamente posible para conseguir el mayor número de puntos. ¡¡¡MUCHA SUERTE!!! Pincha en la imagen y comienza.

domingo, 27 de marzo de 2011

CUENTO DE VALORES: La gran carrera de coches salvajes.

En un lejano país existía una raza de pequeños coches salvajes que circulaban libremente por el campo. No necesitaban carreteras ni gasolina, pues para moverse les bastaban los buenos pensamientos y deseos, una original idea de su excéntrico inventor. Aquellos coches se hicieron famosísimos, y las carreras de coches salvajes eran el pasatiempo favorito de todos. No había niño que no soñara con pilotar uno, pues su poco peso y su sinceridad les convertía en pilotos ideales. Y como encontrar niños ligeros y de buen corazón que supieran mantener buenos sentimientos durante toda una carrera era difícil, frecuentemente se celebraban pruebas para descubrir nuevos talentos, en las que cada chico tenía una única oportunidad de demostrar su habilidad con los coches salvajes. Así, la caravana de pruebas llegó a la pequeña ciudad en que vivía Nico, un niño bueno y alegre que, como muchos otros, no durmió esa noche mientras hacía cola esperando su turno para pilotar uno de aquellos coches. Durante la espera, muchos niños ensayaban y practicaban sus buenos deseos y pensamientos pero en cuanto se abrieron las puertas, una gran carrera de codazos y empujones descubrió que no todos eran tan buenos como parecían. Sin embargo, los organizadores ya lo debían tener previsto, y tras unas pocas pruebas tan sencillas como dar las gracias por una chocolatina, ayudar a preparar el material de las carreras o atender respetuosamente a una viejecita un poco pesada, sólo quedó un grupito de niños verdaderamente bondadosos, entre los que se encontraba Nico. Así, los niños fueron subiendo a los coches por turnos para dar unas vueltas al circuito. A Nico le tocó el último turno, pero no le importó mucho, pues disfrutó de lo lindo viendo de cerca cómo aceleraban los coches salvajes. Cuando le llegó el momento, el corazón le latía a mil por hora. Con la emoción, apenas podía correr, y fue el último en subir a su coche. Tan contento estaba, que tardó un poco en darse cuenta de que aún quedaba un último niño por subir; uno que caminaba usando muletas y no había podido llegar antes. Y a su lado, escuchó cómo el jefe de las pruebas decía: - Lo siento muchísimo, chico, ya no quedan coches y ésta es la última prueba de hoy. Los coches tienen que descansar ya. Venga, ya tendrás tu oportunidad otro día... Al recordar el brillo emocionado que despedían un rato antes los ojos de aquel niño, y ver ahora su profunda tristeza, Nico respiró hondo, bajó del automóvil y dijo: - No pasa nada. Yo le dejo mi coche. El motor del coche salvaje rugió como nunca, mientras el niño accidentado subía lleno de alegría. Nico se quedó satisfecho por lo que había hecho, aunque un pelín desilusionado. Pero antes de arrancar, el otro niño descubrió en Nico ese puntito de tristeza y, agradecido, le tendió la mano diciendo. - Sube. Iremos los dos juntos, aunque vayamos un poco más despacio. Nico subió de un salto. Los niños se abrazaron alegres, pero apenas pudieron hacer nada más. ¡Su coche tronó como un cohete, y salió a la velocidad del rayo! Aquella carrera rompió todos los récords conocidos y, durante esa misma temporada, Nico y su amigo arrasaron en cuantas competiciones participaron, convirtiéndose en ídolos de grandes y pequeños, y paseando felices su amistad y sus buenos sentimientos por todos los rincones del mundo.